A.Pessoa

El arte me da el estímulo y este me delega el poder. El poder del amor divino que me permite superar la inercia y entregarme de cuerpo y alma a la infinita tarea de hacer que cada día, sea una obra, con la imaginación centelleando en cada pincelada sobre un lienzo.

En ella encuentro la libertad en forma de transformación y el que todos los días pueda transformar superficies blancas en arte, expresión plástica, pintura, comunicación.

Me encanta vivir en el taller y allí es donde siempre estaré, preferentemente con mis pulmones llenos de oxígeno, mi corazón lleno de paz y amor y mi espíritu lleno de arte.

Personalmente, siempre he sentido ese respeto por la tradición, aunque la vanguardia, de hecho siempre se me impuso dentro de un contexto de referencia imprescindible

Por otro lado, el clásico tiene en mi vida espiritual como artista, el peso de su inevitable importancia.

Por consiguiente, como Artista, siempre estaré navegando a través del inmenso océano entre continentes.

Antonio Pessoa

A. Pessoa
A. Pessoa